Adicción: con la recuperación la persona vuelve a sentirse y verse como realmente es.

Cuando sospechamos que una ser querido puede estar desarrollando una adicción, la incertidumbre suele estar a diario acompañándonos.

No sabemos cómo abordarlo, no podemos enfrentar a la persona y muchas veces no sabemos qué hacer, cómo poner límites o lidiar con la adicción.

 

Es importante determinar si nuestra sospecha es real. para ello hay preguntas que uno mismo puede hacerse.(revise el link)

 

Generalmente nuestro instinto respecto a la presencia o no de una adicción suele estar en lo correcto. De ser así es necesario recurrir a profesionales expertos y que puedan ayudarnos y ayudarle a nuestro familiar o amigo en este proceso. Recuperarse es posible! Volver a brillar, a ser y sentirse bien consigo mismo, también.

 

 

Un tratamiento que requiere involucrarse.

 

En el tratamiento y rehabilitación de una adicción, en los últimos años, se ha logrado desarrollar métodos integrales y de alto rendimiento.

 

Hoy se sabe cómo ocurre la recuperación y qué pasos son necesarios para la rehabilitación en esta enfermedad.

 

Particularmente resulta vital que el paciente y su familia conozcan lo que ocurrirá durante el primer año de tratamiento, ya que los especialistas dominan muy bien lo que cabe esperar dentro de sus logros y acerca de las dificultades a las que se verán enfrentados.

 

Los últimos estudios realizados muestran que en programas estructurados, hasta un 70% de los pacientes que han completado su tratamiento son capaces de mantenerse sanos durante el resto de su vida.

 

 

La Adicción pone en riesgo todo y a todos!

 

La enfermedad adictiva afecta todas las esferas de la vida de quien consume; hay compromiso físico, emocional, social, familiar, laboral y espiritual.

 

Por este motivo, el tratamiento psicológico o psiquiátrico habitual no es suficiente ni adecuado. Se requiere la aplicación conjunta de diversos procedimientos terapéuticos, por lo que la rehabilitación es tarea de equipos multidisciplinarios capaces de efectuar el abordaje terapéutico múltiple.

 

Un punto esencial a considerar es que este tipo de enfermedad es exógena. A diferencia de cualquier otra afección psicológica o mental, que viene desde la persona, es decir, endógena, la adicción es provocada por una sustancia externa que incorporamos al organismo.

 

Cada día de consumo se está más enfermo que el día anterior, pero, inversamente, cada día que se deja de consumir se está mejor.

 

Por lo mismo, para enfrentar esta enfermedad crónica, determinada por el consumo, el tratamiento debe apuntar a alcanzar la abstinencia absoluta y definitiva de toda sustancia adictiva.

 

El tiempo

 

La enfermedad se ha desarrollado a lo largo de muchos años y ha significado una transformación profunda del paciente y su familia. El consumo ha ido creando condicionamientos que hacen que la persona asocie su trabajo, su diversión, su vida social, la solución de sus problemas y conflictos al uso de sustancias que modifiquen su ánimo. Por ello el tratamiento de adicción es prolongado.

La experiencia demuestra que el proceso de rehabilitación de un adicto no dura menos de dos años.

 

Cuando se ha detectado una adicción en un componente del grupo familiar, el trastorno generalizado forma parte integral de la estructura de la familia, por ello resulta fundamental que la familia esté incluida en el marco del tratamiento.

Cada pariente directo debe conocer la enfermedad y modificar las dinámicas que han favorecido su progresión y cronificación.

 

 

El consumo en menores de edad aumenta el daño en la conformación de su personalidad.

 

La falta de lucidez para elaborar y fijar las experiencias y el síndrome emocional de la dependencia química producen una detención en el desarrollo de la personalidad, que es más evidente en quienes inician su consumo tempranamente en la vida.

Por esta razón, el tratamiento debe tener una perspectiva evolutiva, que favorezca el desarrollo de la personalidad del paciente.

 

Si bien la adicción es una enfermedad primaria, existen factores personales, familiares y ambientales que han favorecido su desarrollo. El tratamiento debe incluir la modificación de los factores facilitadores que hicieron posible el comienzo y la fijación del consumo.

 

Se sabe, por ejemplo, que un dependiente adulto de alcohol consulta a un especialista después de transcurridos no menos de diez años desde que comenzó a beber, y que un adicto a la cocaína ingresa a tratamiento en un promedio de cinco años después que tuvo su contacto inicial con la droga.

 

Pero todos poseen ciertas características en común, independiente de las sustancias de las que hayan abusado. El paciente que ingresa a rehabilitación se encuentra en consumo activo.

 

Para frenar este consumo y comenzar el proceso de recuperación puede ser necesario su internación. Ello lo debe determinar un profesional de la salud basado en los exámenes tanto físicos como psicológicos.

 

 

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